No es por una cruzada mística. Por Aldo Rodrigo Sánchez Tovar. El Dragón de CRONOS Tiempo de Todo!

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CRONOS Tiempo de Todo! festeja su aniversario cada catorce de Febrero.
Ahora en el 2015 son 18 años.
Y tal vez alguien se pregunte si yo estaba celebrando un corte de listón con vino tinto y canapés abriendo una galería de arte en esa ocasión.

La verdad sea dicha, la fecha y la escena fueron muy distintas.

En Julio de 1996 fui citado en el juzgado de lo familiar a la segunda junta de avenimiento para tratar el asunto de mi divorcio (la ley establece o establecía al menos en el México de los años noventas, la necesidad de tres entrevistas entre cónyuges y el juez para tratar de evitar que un matrimonio fuera disuelto si era posible salvarlo).
Y esas juntas fueron una tortura.


Jamás quise divorciarme. Soy un ser familiar, estable, de hábitos espartanos y rígidos, de casa al trabajo y del trabajo a la casa. 


Mis padres se divorciaron cuando yo era niño y ello dejo una huella muy dolorosa en mi vida, era lo que menos quería. 


Mi ex esposa (sin criticar, odio a la gente que culpa de todo al cónyuge), no veía las cosas igual que yo, proviniendo de una línea familiar de tres generaciones de mujeres solas, no contaba con el fundamento moral ni el ejemplo para defender y priorizar un matrimonio. 


Respeto a la gente que no valora la institución matrimonial. 

Es muy su gusto y su educación. Pero en mi caso fue desgastante y devastador. 

Porque en mi vida el matrimonio no es una meta sino una elección madura y razonada.
Perder el contacto con mi hijo, explicarle al juez que llevaba siete años sacando a flote un matrimonio contra viento y marea, no sirvió de nada.


Al salir de la segunda junta de avenimiento, nada tenia sentido para mí, no veía futuro ni horizontes (porque la tercera junta ya no es mas que una formalidad en la que las partes firman y se fregó).
Caminé por la ciudad aturdido, triste, herido, traicionado.

En alguna calle de mala muerte llena de cantinas en el centro, vi una puerta adornada con emblemas de comics y siguiendo una repentina corazonada, entré.
Los propietarios me recibieron y me ofrecieron adquirir comics muy sobrepreciados o participar en los juegos de rol.
Pero me llamó la atención muy poderosamente algo en la vitrina.
Eran unas figuras de plastilina.
Eran asimétricas, desproporcionadas y resolvían con medios autodidactas y burdos muchos de los dilemas de realizar una pieza de largo término.
Pero había una pasión tremenda en ellas.
Luego de años de negarme la inquietud por los temas fantásticos y las artes, por sacar a flote un matrimonio que a final de cuentas acabó naufragado, al ver las figuras de plastilina, algo sonó un timbre que me alertó a detener el proceso destructivo que había comenzado.

Pero no fue como un cuento de hadas.

Pasaron tres meses de verano, un otoño estéril y un invierno desigual, pero muy frío en los momentos que más acción debí invocar.
CRONOS Tiempo de Todo! comenzó labores entre los primeros días de Febrero e inauguramos por partes las áreas de enseñanza, juegos de Rol y los clubes de Star Wars y los talleres de literatura, locución e inglés. (Casi nada de eso existe ya.)

Decidí dejar el catorce de Febrero para celebrar la amistad de los primeros que me acompañaron en la loca idea de proveer a Monterrey de un concepto que jamás entendió (hasta ahora, la gente me pregunta a qué jijos del demonio me dedico).

Hubo intereses, hubo diferencias de opinión, desgana, traiciones, agendas separadas.

Yo mismo, no era, no fui antes y aun ahora, no soy una persona perfecta, de hábitos perfectos, tomé muchas decisiones erróneas, al arrebato, confié demasiado y quizás me di el permiso de ver cosas que no existieron.

A dieciocho años de distancia, lo que mas me duele es haber tenido que tratar tanto con gobernantes, y con los operadores de los poderes fácticos.
Me ha ennegrecido el alma el tener que hablar en directo y a calzón quitado con la gente que les dice a ustedes en la tele que no pasa nada cuando en sus oficinas, hablando conmigo, se han jactado de que nadie puede (ni tiene la voluntad) de cambiar una ley injusta, a un funcionario corrupto o una decisión que afectará a millones de personas.
Estos mounstruos que ustedes se divierten promoviendo en memes, son gente que te ofrece amablemente cualquier atención en sus bunkers a prueba de prensa y de opinión publica y ahí, seguros en sus madrigueras, desbarran ostentosos de sus nuevas aventuras (un novedoso método de recaudación, un contrato a través de terceros que les rendirá dividendos por generaciones, que el líder o el macizo de su partido ya les ha encomendado algo que especialmente les dará mayor poder de acción), pero que esconden tras la aparente tranquilidad, al depredador voraz que no se toca el corazón al dejar desprotegidos a millones si ello conviene a sus intereses. Tratarlos, conocerlos, me ha convertido en la persona desapasionada, deslucida que soy. Nunca apelo a sus conciencias, su moralidad o su ética. Sé de facto que el único modo de tratar con ellos es jugar un peligroso ajedrez. Y ello desgasta.

Entonces 

¿Han sido malos estos dieciocho años?
No.
No en lo absoluto.

Trabé amistades y reforcé otras con gente extraordinaria. 

Le he dedicado muchas horas a formar lamente e imaginación de pequeñitos y jóvenes y claro, haciendo cuentas por dieciocho años, los números son de ficción y descomunales.

Mucha gente sobrevalora mi injerencia en sus vidas, algunos por el contrario, la menosprecian, para ser francos, son pocos los que le dan la justa dimensión a las cosas, no he curado el cáncer, no he hecho pases mágicos que salven al mundo, pero tampoco merecía acabar arrinconado, olvidado y batallando con las uñas por abrir un fin de semana más.

Si bien en lo personal, esta historia comenzó con la tragedia de un divorcio, también pasaron muchas cosas, quizás busqué erróneamente el afecto en donde no era lo idóneo, alguna vez, hasta estuve considerando casarme con alguien que ya tenia una relación de muchos meses sin decirme nada. 

Los errores hieren, desgastan, pero curten y fortalecen.


Sea como fuere, cuando las condiciones y la madurez dieron la circunstancia correcta, elegí nuevamente por la vida y elegí bien, tengo un matrimonio feliz y estable, y hoy día sostengo un dialogo fluido y cercano con mis dos hijos.

Nada es bello o fácil.

Al menos para mi, nada es especialmente bendecido o decretado ante los poderes ocultos del universo, es simplemente trabajo, responsabilidad y ejecución.

Y en ese sentido…

Puedo demostrar con bases científicas que no he muerto todavía.

Y si permanezco vivo, no es por una cruzada mística, una encomienda de dios o una profecía del medioevo. Sigo vivo porque tal vez éste año, debiera tener cientos de niños tomando clase a la semana, tal vez debería tener vacaciones pagadas por MI TRABAJO y llevar a mi gente a conocer el hermoso océano caribeño que tantos cuentos me inspiró, tal vez debería abrir cada mañana desde temprano el primer Museo de Ciencia Ficción, Fantasía y Horror del Noreste, tal vez debería viajar cada semana a cada rincón del mundo a preparar a futuros maestros de modelado en plastilina para que perpetúen mis técnicas antes de que el artritis me arrebate la capacidad por completo (se lo ofrecí a Fox, a Calderón y a Peña Nieto… ¿Qué respuesta dieron? Gracias por participar, vuelva el próximo sexenio) o tal vez a casi veinte años de trabajar por darle a mi Estado una mejor sociedad, debería poder comprar una casita sencilla para que mi hijo, mi esposa y mis gatos tengan algo cuando me muera.

Pero no es así.
Trabajo en un puerco Call Center donde la chiflazón de un mocoso hormonado puede llevarme a la calle con una patada en la cola.
Mi Estado no guarda memoria de mi trabajo y a la sociedad le importa un comino lo que haga o deje de hacer por ella.

Para mí, no existe la magia ni la belleza, sólo existe el resonar de cada martillazo que doy mientras tenga fuerza en los brazos.

Por esos sencillos motivos…
no tengo permiso de morirme por el momento.

Aquí sigo, en la cueva del Dragón, con tanto fuego adentro.
Mientras el mundo progresa pensando que los dragones son leyendas contadas por viejos supersticiosos.
Buena semana.
Arde mi corazón
Lucha Siempre
Delante del hierro
Ojos venideros…
Sabrán la Historia.
“Existen dos maneras de hacer las cosas:
Hacerlas simplemente bien para llenar el requisito.
o
Buscar hacerlas extraordinariamente.
Es elección de cada uno.”
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Centro Monterrey, Nuevo León C.P. 64000
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Acerca de aldocid

Yo soy el Dragón de CRONOS Tiempo de Todo! Feroz. Hosco. Grosero. Cuando ustedes cuentan un minuto, yo vigilo los minutos de muchas épocas. Observar el ahora, resulta tan aburrido y tedioso. Hay tantos tesoros ocultos en el tiempo. Como bestia salvaje que soy, no me siento amigo ni hermano de nadie. Mi cueva es agradable para dormir mientras las eras pasan y los afanes de las personas se convierten en sueños olvidados, y despierto furioso y hambriento cuando se me provoca.
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